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Trastornos del Sueño en Deportistas II

Trastornos del Sueño II

 La importancia de un buen descanso en los deportistas, sobre todo en los momentos de carga de entrenamiento elevada y competición.

Un estudio realizado en atletas de alto rendimiento. Se corroboró mediante la polisomnografía la existencia de trastornos del dormir en atletas, presentaron alteraciones en el desarrollo del sueño, y desajuste en los mecanismos de generación y mantenimiento del sueño y del control de sus fases.

Los trastornos del sueño tienen una importancia muy grande para todos pero muy especialmente para los deportistas de élite. Estos necesitan tener una gran capacidad para ejecutar actividades que permitan la anticipación de las situaciones, poner metas, diseñar planes e iniciar actividades y operaciones mentales seleccionando de manera muy precisa las conductas, el conocimiento, la organización del tiempo y espacio para obtener excelentes resultados en la solución de problemas. Esta función es propia de la actividad de los lóbulos pre-frontales del cerebro y de sus conexiones con otras áreas del sistema nervioso central.

Las funciones de integración y recuperación que desempeñan éstas durante el sueño son tan esenciales como nuestras funciones fisiológicas dominantes. El deportista permanece muchas horas de entrenamiento intensivo y por adecuado que sean sus hábitos nutricionales, están sometidos a un alto consumo energético. Ellos necesitan, además, dormir 8 horas promedio por día, por lo que este vital segmento de sus vidas es de una importancia muy destacable.

Polisomnografía  

 Es un estudio del sueño que mide los ciclos y etapas del sueño por medio del registro: 1)  de las ondas cerebrales, 2) La actividad eléctrica de los músculos, 3) Los movimientos oculares, 4) La frecuencia respiratoria, 5) La presión arterial, 6) Niveles de oxígeno en la sangre y 7) El ritmo cardíaco. 

Hay dos estados de sueño:

 
Sueño con movimientos oculares rápidos (MOR ó REM en inglés) o sueño sincronizado: asociado con el acto de soñar. Los músculos corporales, exceptuando los ojos y los pulmones, no se mueven durante esta etapa del sueño. 

Sueño sin movimientos oculares rápidos (NMOR ó NREM en inglés) o sueño desincronizado: El sueño sin movimientos oculares rápidos tiene 4 etapas que se pueden detectar por medio de ondas EEG.

La polisomnografía (PSG) es el registro durante el sueño de la actividad eléctrica cerebral, conjuntamente con variables fisiológicas las cuales permiten identificar las diferentes alteraciones que se presentan durante el sueño. El estudio de las patologías o condiciones anormales del sueño que es un tema de gran relevancia ya que el 34% de la población indica que tiene problemas de sueño en el transcurso del año y la mitad de ellos son problemas serios. El insomnio se presenta en 5 a 15% de la población sana; en 50% de los pacientes con epilepsia; y de los pacientes que se estudian con PSG, 0,4 a 1% tienden a alteraciones epileptiformes durante el sueño.

 

En los deportistas los días previos a las competencias los trastornos del sueño alcanzan un valor muy significativo y pueden ocasionar en algunos casos deterioro en la actuación y los rendimientos. El ejercicio físico mejora el sueño aunque también el ejercicio excesivo puede tener un efecto adverso en deportistas, sobre todo cuando se encuentran en un estado de sobreentrenamiento.

El deporte actual exige que el proceso del entrenamiento se realice en diferentes sesiones en el día, dentro de un rango de horarios muy amplio (desde las seis de la mañana hasta las diez de la noche) y además que se compita lo mismo en la mañana, la tarde o la noche. Para participar en las competencias más importantes, los atletas deben trasladarse con bastante frecuencia a otros continentes con diferente horario. Uno de los problemas fundamentales del cambio de horario en que el día se convierte en noche, está asociado con la alteración que se produce en el ciclo de sueño-vigilia al que se encuentra adaptado el organismo, y por tanto con el funcionamiento del mismo en relación con el ritmo horario.

Los síntomas que frecuentemente aparecen asociados a la desincronización son la somnolencia, la menor disposición al trabajo, trastornos en la digestión y en el rendimiento físico y motriz Muchos atletas padecen de insomnio, con un alto porcentaje que necesitaba realizar una siesta durante el día, evidenciándose la presencia de cansancio diurno en los deportistas.

Resultados de los estudios polisomnográficos

En los estudios polisomnográficos realizados fueron anormales. Algunos atletas estudiados manifestaron que tenían dificultades para dormir, particularmente cuando la carga de entrenamiento era elevada. En otros se encontraron marcadas alteraciones del desarrollo del sueño, es decir, de las proporciones de cada una de las fases del sueño y de la forma en que se transita de una a la otra. Se observó que la aparición del sueño REM no ocurría después de la ocurrencia de la Fase IV, como normalmente debe pasar, sino que se presentaba mientras estaba ocurriendo una Fase II, lo cual resulta altamente inaudito. Se evaluaron los trastornos del sueño en atletas de alto rendimiento, mediante una encuesta, y se encontró que una elevada proporción de los mismos presenta algún tipo de problema en esta área.

El rendimiento físico varía en el transcurso del día, asociado a cambios que se producen en todo el organismo y fundamentalmente, a las adaptaciones a nivel del sistema nervioso central y vegetativo, de acuerdo con el ritmo circadiano u horario.

 Se comprobó mediante el uso de los estudios polisomnográficos, que las quejas de estos atletas tienen un origen biológico. Se observó que los atletas con alta carga de entrenamiento, debido a que estaban en la etapa especial y competitiva, tenían severas alteraciones en las fases del sueño. Se observó que existía una alta frecuencia de movimientos periódicos de las piernas en los atletas estudiados mediante la polisomnografía.

Las causas de los trastornos del sueño encontrados fueron variadas y por supuesto que no siempre están asociadas a la rutina deportiva. Los trastornos del sueño tienen una real importancia porque comprometen a los seres humanos en muchas formas. Las personas necesitan tener la capacidad de ejecutar actividades que permitan la anticipación de las situaciones, poner metas, diseñar planes e iniciar las actividades y operaciones mentales seleccionando en forma precisa las conductas, el conocimiento, la organización del tiempo y espacio para obtener buenos resultados en la solución de nuestros problemas cotidianos, laborales, familiares. Se sabe que esta función ejecutiva es una actividad propia de los lóbulos frontales del cerebro en sus regiones anteriores, llamadas pre-frontales, y de sus conexiones recíprocas con otras áreas del sistema nervioso central. Las funciones de integración y recuperación que desempeñan éstas durante el sueño son tan esenciales como nuestras funciones fisiológicas dominantes.

El deportista permanece muchas horas de entrenamiento intensivo y por adecuado que sean sus hábitos nutricionales, están sometidos a un alto consumo energético. Ellos necesitan, además, dormir 8 horas promedio por día, por lo que este vital segmento de sus vidas debe ser sutilmente controlado.

La electroencefalografía clínica es la rama de la Electrofisiología que estudia la actividad eléctrica espontánea que genera el Sistema Nervioso Central (SNC), como resultado de la actividad metabólica celular a nivel de sus principales conglomerados neuronales: la corteza cerebral y las estructuras nucleares subcorticales. La polisomnografía (PSG) deriva de la anterior y no es más que el registro durante el sueño de la actividad eléctrica cerebral, conjuntamente con variables fisiológicas las cuales permiten identificar las diferentes alteraciones que durante este estado se presentan. El estudio de las patologías o condiciones anormales del sueño que pueden corresponder a síndromes especiales es un tema de gran relevancia, especialmente en la época actual, por su creciente difusión a nivel de la opinión pública. 34% de la población relata haber presentado problema de sueño en el transcurso del año y la mitad de ellos lo refiere como serio; el insomnio se presenta en 5 a 15% de la población sana; en 50% de los pacientes con epilepsia; y de los pacientes que se estudian con PSG, 0,4 a 1% tienden a alteraciones epileptiformes durante el sueño.

Si bien ocurre que en la población mundial existen evidencias de trastornos del sueño, estos alcanzan un valor significativo en los deportistas los días previos a las competencias y pueden ocasionar en algunos casos deterioro en la actuación y los rendimientos . Las investigaciones destacan que el ejercicio físico mejora el sueño aunque también el ejercicio excesivo puede tener un efecto adverso en deportistas, sobre todo cuando se encuentran en un estado de sobreentrenamiento. El deporte actual exige que el proceso del entrenamiento se realice en diferentes sesiones en el día, dentro de un rango de horarios muy amplio (desde las seis de la mañana hasta las diez de la noche) y además que se compita lo mismo en la mañana, la tarde o la noche. Para participar en las competencias más importantes, los atletas deben trasladarse con bastante frecuencia a otros continentes con diferente horario. Cuando el organismo se encuentra adaptado a un ritmo horario y se le cambia bruscamente a uno diferente, la tendencia es a que todas sus funciones sigan transcurriendo al mismo ritmo horario anterior y por tanto las exigencias o estímulos estresantes que afectan al organismo tendrán respuestas insuficientes de acuerdo a las necesidades del momento. Es por ello que se hace necesario, antes de competir en un lugar con esa diferencia horaria, realizar un período de adaptación del organismo a las nuevas condiciones, para que se restablezcan los ritmos de sus funciones en concordancia con el ritmo horario de ese lugar. Esto es particularmente importante en los deportistas, sobre quienes existen grandes exigencias de rendimiento físico y mental, tanto durante el proceso de entrenamiento como durante la competencia. Cuando se hacen viajes que atraviesan varios husos horarios, ocurre una disociación de los ritmos diarios de las funciones psicofisiológicas con la nueva hora. Durante los primeros días, los ritmos habituales no concuerdan con el cambio del día y la noche, por lo que se manifiesta una desincronización externa. Posteriormente, los cambios funcionales del organismo provocan una desincronización interna, lo que distorsiona el patrón de sueño.

Atleta cansado (18/8/2008)

Se observan importantes diferencias individuales en la respuesta adaptativa a los cambios de huso horario, ya que cerca de 25% de las personas no experimentan muchas dificultades tras un cambio de 5 – 8 horas, mientras que otros reaccionan a uno de sólo 2 – 3 horas; alrededor de 20 a 25% se adaptan con grandes dificultades.

Los deportistas que entrenan y compiten en diferentes horarios se adaptan al cambio más rápido que las personas de ritmos circadianos estables. Cuando se vuela hacia el oeste, la adaptación es 30 a 50 % más rápida que hacia el este, lo que se relaciona con el hecho de que el ritmo circadiano supera las 24 horas . La importancia y la duración de estas fases dependen de la cantidad de husos horario recorridos y de las características individuales del sujeto; cuando se recorren de 2 a 3 horas, el cambio del estado funcional del organismo es moderado y la adaptación es bastante rápida, mientras que un cambio de horario de 6 a 7 horas produce un desarreglo notable de los ritmos circadianos respecto a las posibilidades motoras, fisiológicas y psicológicas, lo que genera una adaptación que puede demorar bastante tiempo. Este proceso depende mucho de las características individuales y puede llegar a durar entre 2 y 18 días; la hora de dormir y despertarse, la actividad psicomotora e intelectual se normalizan en 1 a 5 días, la capacidad de trabajo al cabo de 7 a 12 días y otros índices pueden demorar más tiempo.

Con un cambio de horario de 7 a 8 horas, el consumo máximo de oxígeno (indicador de la Potencia Aeróbica Máxima) desciende de manera significativa en los primeros 2 – 3 días y luego se recupera lentamente, alcanzando los valores iniciales a los 7-13 días y para normalizarse por completo pueden transcurrir hasta de 18 a 20 días. Se considera que la actividad del Sistema Nervioso Superior, se adapta al cambio de horario antes que la del Sistema Nervioso Vegetativo y que la adaptación a los movimientos complejos es más lenta que a los simples. Por esto, los deportistas, que necesitan un alto nivel de coordinación neuromuscular y de grandes exigencias sobre los sistemas funcionales del organismo, se adaptan de manera diferente a los cambios horarios.

En los deportes que requieren de gran coordinación (los denominados de arte competitivo, de combate y los juegos con pelota) la capacidad de trabajo, la resistencia específica, las reacciones psíquicas complejas y la fuerza dinámica se afectan más por los cambios de ritmo que la fuerza estática, el tiempo de reacción motora y las funciones psicomotoras sencillas, que en los deportes cíclicos y de fuerza – velocidad Uno de los problemas fundamentales del cambio de horario en que el día se convierte en noche, está asociado con la alteración que se produce en el ciclo de sueño-vigilia al que se encuentra adaptado el organismo, y por tanto con el funcionamiento del mismo en relación con el ritmo horario.

Los síntomas que frecuentemente aparecen asociados a la desincronización son la somnolencia, la menor disposición al trabajo, trastornos en la digestión y en el rendimiento físico y motriz Entre las sugerencias a considerar para mejorar el proceso de adaptación, se recomienda ir cambiando el ritmo de vida y el proceso de entrenamiento, como mínimo de 7 a 10 días antes del vuelo. En estos días se debe cambiar la rutina diaria: despertarse, entrenar y acostarse una hora antes de lo acostumbrado y faltando 4 o 5 días, se recomienda nuevamente cambiar una hora antes. También se señala que es preferible viajar hacia el Oeste. Cuando así sea, se sugiere salir en la mañana, llegar en la tarde, no dormir en el avión, entrenar en la tarde y despertarse de 1 a 2 horas antes de lo normal. Si el viaje es hacia el Este, se plantea salir en la tarde y llegar en la mañana, dormir en el avión, entrenar en el día y levantarse el primer día de 2 a 3 horas antes de lo normal.

Se deben tomar medidas con la alimentación durante el vuelo, cuando se debe comer poco, beber mucha agua y jugos, y abstenerse de ingerir cafeína. A la llegada, se puede realizar el primer entrenamiento con una carga baja, bañarse con agua tibia y si hay condiciones, realizar masajes. Se enfatiza en utilizar una dieta rica en proteínas o también proteica en el desayuno y almuerzo, unido a una cena ligera y rica en carbohidratos.

La alimentación con muchos carbohidratos y baja en proteínas puede producir somnolencia y, al revés, resulta excitante para el Sistema nervioso Otro aspecto importante acerca de las alteraciones del sueño consiste en el desarrollo de métodos, procedimientos y pruebas para evaluar estos trastornos en los deportistas. Se realizaron encuestas a atletas de alto rendimiento juveniles, en época de cargas intensas y presentaron trastornos del sueño. Se tomaron 5 de ellos independientemente del sexo, para realizarles estudios polisomnográficos, corroborando de forma objetiva dichos resultados. Las PSG consistieron en la monitorización y registro continuo durante al menos 6 horas de sueño del paciente (atleta) en horario nocturno, de las siguientes variables: Electroencefalograma (EEG), electrooculograma (EOG), electromiograma submentoniano (EMG), flujo aéreo naso – bucal, esfuerzo respiratorio, posición corporal, sensor de ronquido y saturación de oxígeno.

Resultados A. Resultados de la encuesta de trastornos del sueño La primera pregunta de la encuesta brinda información sobre la presencia de trastornos del sueño en los atletas. 12,8% de los atletas (10 sujetos) respondieron que no presentan dificultades con el sueño; 69,2% las presentan algunas veces (54 atletas); 13 las tienen frecuentemente; y 1 sola persona las tiene siempre. Por ende, un alto porcentaje de la muestra tiene trastornos del sueño. De los trastornos del sueño explorados en la encuesta un elevado porcentaje de los sujetos refirió insomnio. . La población era supuestamente sana, ya que 54 deportistas no refirieron antecedente patológico; sólo un caso refirió presentar 4 patologías: adenoides, alergia al polvo, HTA, problemas respiratorios. Es de señalar que los principales problemas se evidenciaron en los deportes de Atletismo y Taekwondo.

ResultadoB.  Los estudios polisomnográficos Los 5 estudios polisomnográficos realizados fueron anormales. 4 de los atletas estudiados manifestaron que tenían dificultades para dormir, particularmente cuando la carga de entrenamiento era elevada. En 3 de ellos se encontraron marcadas alteraciones de la arquitectura del sueño, es decir, de las proporciones de cada una de las fases del sueño y de la forma en que se transita de una a la otra. Se observó que la aparición del sueño REM no ocurría después de la ocurrencia de la Fase IV, como normalmente debe pasar, sino que se presentaba mientras estaba ocurriendo una Fase II, lo cual resulta altamente inaudito. Este resultado refleja una marcada alteración en los mecanismos de generación y mantenimiento del sueño y del control de sus fases. El atleta con quejas de insomnio que no presentó alteraciones del hipnograma era ajedrecista y en el estudio se evidenciaron signos compatibles con deuda crónica de sueño, es decir, estaba durmiendo menos de lo que su organismo necesitaba para un adecuado funcionamiento físico e intelectual durante la vigilia. El quinto atleta seleccionado para el estudio polisomnográfico se quejaba de sonambulismo esporádico y, aunque durante la noche del estudio no tuvo ningún episodio, se constataron indicios de hipersomnia marcada, que necesariamente debe influir en sus capacidades durante la vigilia.

A continuación se describen con detalle los resultados polisomnográficos. Se evaluaron los trastornos del sueño en atletas de alto rendimiento, mediante una encuesta, y se encontró que una elevada proporción de los mismos presenta algún tipo de problema en esta área.

 Los atletas de Taekwondo realizan su entrenamiento 2 veces a la semana en un horario de 5:00 am a 7:00 am, en el que el organismo humano no está preparado para realizar actividades físicas intensas. Este horario que no es el del ritmo biológico normal o sea de los principios de la cronobiología afectará a mediano o largo plazo el rendimiento deportivo y la salud de estos atletas. El rendimiento físico varía en el transcurso del día, asociado a cambios que se producen en todo el organismo y fundamentalmente, a las adaptaciones a nivel del sistema nervioso central y vegetativo, de acuerdo con el ritmo circadiano u horario. Se comprobó mediante el uso de los estudios polisomnográficos, que las quejas de estos atletas tienen un origen biológico.

Se observó que los atletas con alta carga de entrenamiento, debido a que estaban en la etapa especial y competitiva, tenían severas alteraciones de la arquitectura del sueño. Se observó que existía una alta frecuencia de movimientos periódicos de las piernas en los atletas estudiados mediante la polisomnografía. Las causas de los trastornos del sueño encontrados fueron variadas y por supuesto que no siempre están asociadas a la rutina deportiva.

Bibliografía: González Juan. (1990) Evaluación y predicción de la ansiedad ante la competición deportiva. Revista de Investigación y documentación sobre las ciencias de la educación física y del deporte, HAMBLY, K. (1992). Vence la ansiedad.,HARRIS, DV.; HARRIS, BL. (1987). Psicología del deporte. Hispano europea, Oña , A.; CÁRDENAS, D.; GUTIÉRREZ, M. y MARTÍNEZ, M. (1994). Comportamiento motor: Bases psicológicas del movimiento humano, Riera , J. (1985). Introducción a la psicología del deporte. Barcelona: Martínez Roca,WEINBERG, R.S. y GOULD, D. (1996). Fundamentos de psicología del deporte y el ejercicio físico. Barcelona: Ariel Psicología, ef.deportes.com,Jogging International. La course au sommeil. Dr. Donati, Lah medicina Natural aplicada al deporte. J. Macarrón. Soria natural, medicina del deporte. JM Ferret , H Koleckar,Disturbios del dormir en deportistas, Alfred F. Morris (EE.UU.) traducción, Dr, Francisco Gracia Ucha,Dr. en Ciencias Psicológicas. Subdirector del Instituto de Medicina del Deporte de La Habana, Cuba, Revista de la Facultad de Medicina universidad Nacional de Colombia1999, Champiochipmedicina.com, Neurofisiología Clínica, Hospital Británico Bs. As Argentina, Electromiografía, Neurofisiología. Org.

 Marcela Pensa

Prof. de Ed. Física

Neurofisióloga ,Maratonista

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25 de abril de 2011 - Posted by | 42 km, atletismo, De Todo un poco, Noticias de running, Salud

2 comentarios »

  1. Tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

    me respondes a munekitacat19@hotmail.com
    besoss
    Catherine

    Comentario por Catherine Mejia | 25 de abril de 2011 | Responder

    • Catherine, muchas gracias por tu comentario.
      Desde ya hacemos enlances en nuestros respectivos blog.
      Mis saludos
      Marcela Pensa

      Comentario por atletismodefondo | 25 de abril de 2011 | Responder


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